jueves, 20 de enero de 2011

Desilusión familiar


Era Lunes, 15 de diciembre de 2004, Marta estaba caminando por la calle Menéndez Pelayo hacia el Parque del Retiro.

Para Marta era el parque más bonito que jamás hubiera visto, una combinación entre la nieve blanca de las copas de los árboles y ese marrón oscuro destacado en los bancos barnizados que recorría su paseo.

Un lugar donde era fácil contemplar todo tipo de aves y donde la tranquilidad iluminaba la mente de los que se encontraban allí.

Ella era una chica joven, atractiva, inteligente, atrevida y nada tímida; estudiante de periodismo en la Universidad pública de Madrid.

Mientras caminaba lentamente, estaba pensado de que trataría la noticia que debía de escribir para el periódico “Una sola noticia” , en el cual estaba haciendo practicas ya que estaba terminando la carrera; Marta junto con 210 estudiantes más, debían de escribir una noticia de cualquier tema, que seria votada por los internautas, en la web del periódico y la que más votos consiguiera, daría como recompensa siete meses de trabajo como redactor jefe en el periódico.


Marta era una chica liberal, independiente, muy vividora, que no necesitaba la ayuda de nadie para tomar sus decisiones y saber lo que quería hacer con su vida.

En relación con sus estudios tuvo que elegir entre estudiar lo que ha ella siempre le había fascinado y por lo que soñaba ser en un pequeño futuro, o la elección de sus padres de que estudiara derecho; ella naturalmente lucho por su sueño y por ello, sus padres, muy rígidos en sus decisiones, la invitaron a que abandonara la casa familiar y fuera ella misma quien costeara sus estudios.

Para Marta fue un golpe muy duro que su familia no le apoyara en algo tan esencial como la elección de su futuro, pero saco fuerzas y buscó un trabajo para pagarse los estudios, ya que para alojarse no tuvo problema, su mejor amigo le ayudo en esto.

Mientras, Marta se dirigía al pequeño bar en el que trabajaba por las tardes, junto al Parque del Retiro, por donde pasaba sobre las tres de cada tarde.

Como cada tarde, se dedico a servir a todos sus clientes con la mejor de sus sonrisas, pero esa tarde fue diferente ya que además de desempeñar su trabajo, tenía en mente el desafío de la noticia que debía de entregar en dos días.

Ella no podía imaginar que la suerte le acompañara en ese momento y le pusiera en bandeja la historia que contaría en su noticia.

Eran las seis y cuarto de la tarde, cuando una señora de unos cuarenta años de edad se acerco a la barra a pedirle un café a Marta.

Esa señora parecía extranjera, tenia un toque oriental en su rostro, su piel era mas oscura de lo previsto para un español cualquiera, llevaba unas gafas muy grandes y rojas que marcaban todavía mas sus facciones; sus vestimentas hacían aparentar que no era una mujer con mucho dinero, pero al contrario de cómo piensa la mayoría de la gente, era muy amable.

La señora al acercarse a la barra le dijo cordialmente a Marta:

- “Perdona, hermosa, te importaría ponerme un tecito, si no te importa me siento en esa mesa del fondo y me lo sirves allá ahorita mismo, plis”.









A Marta le sorprendió las palabras que la señora utilizo para pedirle un café, ya que la gente que transitaba aquel bar no era muy cercana que digamos.

Cuando Marta se acercó a la mesa donde estaba la señora, se dio cuenta de que estaba escribiendo en un gran cuaderno, pero lo que le llamo la atención fue la melancolía que había ensombrecido de repente su cara. ¿Por qué estaría así la señora? ¿Qué seria lo que escribía para que le producirá tal tristeza?.

Marta al verla tan afectada, tuvo la cordialidad de preguntarle a la señora con toda la educación posible:

-“Oiga, disculpé, ¿puedo ayudarla en algo?”.

La señora tardo en contestar, pero cuando arranco, no paro hasta una hora después; Marta se sentó con la señora ya que acababa de la jornada y su compañero ya la suplía en el trabajo.

Nunca hubiera imaginado que con el poco tiempo libre que disponía para descansar y disfrutar con sus amigas, estuviera utilizándolo en escuchar a una señora que conocía de unos minutos atrás.

La señora, se presento como Adela, una mujer argentina, de padre Indio, que tenia cuarenta y ocho años, aunque su aspecto le atribuía una edad mayor; llevaba en Madrid veintisiete años viviendo y durante todo este tiempo había sobrevivido gracias a la ayuda de una anciana, con alma caritativa, que la había recogido en el albergue de su hijo a las afueras de la capital y en el que emprendía el oficio de señora de la limpieza.

Le contó que vino a Madrid por obligación, ya que su padre era una gran empresario textil que viaja por todo el mundo debido a sus negocios y que llevaba a su madre y a ella arrastradas por el continente.

Se quedo en Madrid tras haberse enamorado de un madrileño mayor que ella llamado Luis. Pero a su padre eso le sentó muy mal, ya que según el, era una chica caprichosa que solo quería hacerle sufrir a él, tal fue el resentimiento que sintió el padre de Adela, que cuando se fue a celebrar su enlace matrimonial, el padre lo evito a toda costa, mandando asesinar a su prometido el mismo día de la ceremonia.

A Adela se le cortó por un segundo la voz y le dijo a Marta:

- “Nunca llegue a pensar que se podría odiar al hombre que ha permitido mi nacimiento, pero ese es el sentimiento que me queda hacia él”.




Marta se quedo atónita, y tras una pausa de cinco minutos interminables, esta le contó la situación que tenia con su familia.

Ambas sentían una unión entre ellas propiciada por un sentimiento negativo hacia sus familias. Terminaron la conversación y las dos quedaron interesadas en quedar, ya que Adela propuso sin ninguna petición de Marta prestar su historia para escribir esa noticia que podría llevarla a conseguir ese gran trabajo en el periódico.

Así fue, dos días después, se citaron en el mismo sitio, Marta tomo apuntes tal y como contaba de nuevo la historia Adela y esta le entrego el cuaderno que ese día pasado le vio Marta, dejándole escribir algunas frases que expresaban como se sentía.

Adela le contó que ese cuaderno lo empezó a escribir el mismo día que ocurrió el horrible suceso de la muerte de su futuro marido, y para ella era el tesoro mas preciado del mundo.

Dos semanas después, Marta informo a Adela con una euforia gigante, que había sido la mas votada en la web, con un 78 % de los votos y que había conseguido iniciar su sueño, era redactora jefe de ese prestigiado periódico.

Desde entonces hasta la muerte de Adela, debido a una pulmonía muy fuerte, tres años después; se volvieron uña y carne, tratándose como madre e hija y viviendo bonitos momentos juntas, sobre todo en el bar junto al Retiro aunque Marta ya no trabajara allí.

Lo que de verdad importa.


Esta es la mansión de la familia Gutiérrez, se encontraba a las afueras del pueblo de fuentes de Ebro, cerca de la gasolinera. Todo el pueblo hablaba de esa gente, ya que no se relacionaban con la gente del pueblo, Pues ellos creían que no había nadie que perteneciera a su status social.
Era una casa enorme, con 5 cuartos de baño, 5 dormitorios, uno para los padres, uno para Yago, otro para Lucía, otro para María la sirvienta, y el ultimo para invitados. El salón era gigantesco con una enorme televisión y muy moderno, la cocina era muy bonita también, pero ellos no la usaban, ya que la que cocinaba era María, y ellos comían en el comedor. Fuera, tenían una piscina muy grande, una pista de tenis, otra de fútbol, también tenían 2 caballos, porque le encantaban a Cayetana.

 Llevaban menos de 1 año viviendo allí, el padre, Federico, era un gran empresario que poseía grandes empresas, la mujer no trabajaba. Tenían dos hijos, Yago el mayor, tenía 17 años, estudiaba 1º de Bachiller y sacaba unas excelentes notas, su padre quería que se hiciese una ingeniería, como hizo el. Yago tenía los ojos verdes, el pelo castaño, y no muy largo, media alrededor de 1.80 y siempre llevaba ropa muy moderna y peculiar.
La hija pequeña se llamaba Lucia, tenía 10 años, y le encantaba jugar con muñecas. Era rubia, como el padre, los ojos marrones, y con una sonrisa encantadora.

No podían permitir que sus hijos fueran a colegios públicos, y los llevaban a uno de los mejores colegios bilingües de Zaragoza.

Su mayor preocupación era que sus hijos se mezclasen con la gente de su mismo estatus social, que se formasen académicamente con una buena carrera y que se casasen al poder ser con una persona con el mismo dinero o incluso más que ellos.

Pero su hijo mayor, piensa que hay cosas más importantes que el dinero o el status social, le gusta relacionarse con la gente sin tener que pensar a que clase social pertenecen, porque piensa que a la gente no se le puede valorar por lo que tiene sino por lo que es y por lo que tiene en su corazón.

Yago, unos días antes, dando una vuelta por el pueblo, se encontró a una preciosa chica de su misma edad, morena,… en cuanto la vio pensó:
-          Que chica más guapa
Se conocieron, los dos congeniaron muy bien, y quedaron más días para verse.

Él, con la excusa de que se iba a dar una vuelta con la bicicleta,  se iba muchas tardes y quedaba con Patricia, que iba al instituto del pueblo, llevaba ropa muy desgastada y su familia era humilde. Yago sabía que sus padres no podían enterarse de eso porque no lo aceptarían, por lo que quedaban a escondidas.

Llevaban ya un mes viéndose a solas, y se sincero Yago:
-          Patricia, tengo que decirte algo.
-          Yago, no me asustes ¿De que se trata?
-          Todo este tiempo que llevamos viéndonos, poco a poco, me e ido dando cuenta, de que me gustas, y mucho.
Patricia se quedo sorprendida por lo que le acababa de decir Yago, no sabia que decir, no se lo esperaba. Después de un rato dijo.
-          Yago, tu a mi también me gustas, desde el día que te conocí.
-          Pero ya sabes lo que pasa, no podemos estar juntos…
-          Ya lo se, tus padres no aceptarían nuestra relación.
Los dos se quedaron un rato callados pensando en que podían hacer, porque si se gustaban tanto, no podían aguantar mucho más tiempo así.
Finalmente Yago se tuvo que despedir.
-          Lo siento Patricia, se hace tarde y me tengo que ir ya, que me espera un largo camino, ¿nos vemos mañana aquí a la misma hora?
-          Vale, hasta mañana.
Se despidieron y se fueron los dos tristes a sus casas.
  Yago se paso toda la noche pensando en que podía hacer, porque su familia no podía ser un impedimento para estar con al chica que le gustaba.
 Al día siguiente sus padres notaron que estaba raro, y le preguntaron, que le pasaba, el no dijo nada, pero ellos siguieron pensando que algo le pasaba.

 Ya era por la tarde, y  había decidido lo que iba a hacer con Patricia, al fin llego al lugar, y no tuvo que esperar mucho rato a que llegase.
-          Hola Yago.
-          Hola Patricia, he estado toda la noche pensando…
-          Yo también, no he podido dormir.
-          Creo, que podríamos intentar lo nuestro, mis padres no tienen porque enterarse de que eres mi novia, de momento, y si se enteran, lo tendran que aceptar, porque los sentimientos están por encima del dinero.
Los dos estaban muy felices, todo les iba genial, todas las noches, cuando no podía dormir se estabán enviando mensajes, llamándose…, pasaron un mes maravilloso los dos juntos.

 Los padres de Yago, sospechaban de que algo raro pasaba, porque todos días cogía la bicicleta y volvía horas más tarde.
 Cayetana, le dijo a Federico, que cogiese un día su bicicleta y siguiese donde iba por las tardes Yago.
 Esa misma tarde lo izo, llego y se escondió bastantes metros más atrás. Después de ver un rato que Yago estaba solo, vio como una chica se acercaba a el, y se saludaban con un beso.
 Federico vio que esa chica no era como a él le gustaba para su hijo, se enfado muchísimo y volvió a su casa con la bicicleta. Al llegar Yago, su madre y su padre le estaban esperando en el salón.

Continuara…
¿Qué le dirán los padres, a Yago?
¿Le mandaran interno al colegio de Zaragoza?
¿Le dejaran camino libre para estar con Patricia?

miércoles, 19 de enero de 2011

Contra tu voluntad

Juan se asomó a la vieja ventana raída por las termitas; la misma historia de siempre: Su padre acompañado de un compañero que le ayudaba a mantenerse en pie. Entró en casa y empezó una vez más a maldecir la hora en que Juan nació y los problemas que estaba dando por el simple hecho de que quisiera estudiar. Era una familia pobre y no estaban en su mejor etapa.

Su padre alcanzaba la edad de los cincuenta, tenía el pelo canoso y unos ojos claros que parecía que se le iban a salir de las órbitas. Padecía de alcoholismo y como consecuencia, problemas de hipertensión.


Su padre trabajaba en un campo que últimamente no estaba dando muchos beneficios por la falta de cuidados. Siempre le reprochaba que todo era su culpa, que si no se le metiese en la cabeza “eso” de estudiar y le ayudase más en el campo, saldrían de la crisis en la que estaban; vivirían como una familia normal.

Era su madre la que tenía que trabajar en otros hogares para traer algo de dinero a casa para que luego el alcohólico de su marido, pudiese emborracharse todas noches y faltar al respeto a todo aquel que se encontrara por el camino.

Juan tenía dudas: Quería estudiar pero también quería ayudar a su madre.

Ante esta idea, su madre decía: “No te preocupes hijo, saldremos adelante y tu tendrás el futuro que te mereces”.

Juan era un buen estudiante a pesar de la falta de material en su casa. Sacaba buenas notas a base de aprovechar los recreos para estudiar. No tenía demasiados amigos-por no decir ninguno- ni tampoco le importaba. Su deseo de toda la vida era ser doctor algún día y poder ayudar a todo aquél que lo necesitara.

Sin embargo, a veces el poder de autoestima que tenía era vencido por las palabras de su padre y las condiciones de vida. ¡Cómo podría un chico como él llegar a una profesión como la medicina! ¿Cómo se pagaría la universidad? ¿Iba a dejar sola a su madre con el destalentado y enfermo de su marido?


lunes, 10 de enero de 2011

Mi abecedario personal

A- De Antonio. En primer lugar mi “papi” que es la persona más buena de todo el mundo y en segundo lugar mi “yayo”, que es el padre de la persona más buena del mundo.

B- De Bea. Cuando era pequeña tenía una muñeca que se llamaba así y me trae muy buenos recuerdos.

C- De Carmen, por supuestísimo mi nombre que aunque no me guste mucho, siempre me agrada verlo en cualquier parte.

D- De Dedo, siempre se ha dicho eso y yo no voy a cambiarlo.

E- De Elena, la chica más guapa de todo Quinto.

F- De Fito. Un ídolo, Mi ídolo.

G- De Gelsa, mi pueblo, que aunque a mucha gente no le guste, yo estoy segura de que tiene algo que engancha a venir a todo aquel que venga una sola vez.

H- De Helado. Cuando me enseñaron que esa palabra se escribía con “H” me llamó mucho la atención y siempre que dicen “H” me viene esa palabra a la cabeza.

I- De Inma. Una amiga que aunque quiera se me va a hacer imposible olvidar.

J- De Javi, un amigo al que no aprecio poco.

K- De Kerman. A veces me saca de quicio pero reconozco que le he cogido cariño.

L- De Laura, esa persona que me ha dado la vida y siempre está para gritarme.

M- De Mike, mi mejor amigo desde la infancia.

N- De Noele, no sé cómo lo hace pero siempre que lo miro me hace reír.

O- De Oscar. Creo que mi mejor amigo de campamentos.

P- De Pili, nada más y nada menos que mi mejor amiga

y P de Pipo, que puede que sea también uno de mis mejores amigos.

Q- De Queso. Si la K es de kilo, la Q de queso; ¡¡De toda la vida!!

R- De Ricardo, una persona bastante especial en estos momentos.



S- De Sheila. La persona con la que más he estado en toda mi vida.

T- De Tere. Está en el ranking de mis cinco gelsanas favoritas. y T de Torry que es una de esas personas que siempre tienes ganas de ver otra vez.

U- De Urko, un perro que me recuerda a verano porque siempre lo veo tumbado en la puerta de su casa.

V- De Vir, una persona que conocí hace poco y creo que se merece estar en mi abecedario personal.

W- De Walter. Un chico que conocí cuando estaba empezando mi adolescencia y se me ha quedado grabado en la cabeza.

X- De X, la verdad que no se me ocurren muchas palabras con esa letra. Creo que en el diccionario no ocupan ni una página.

Y- De Yerry. Creo que es muy buena persona y estoy segura de que es importante para mí.

Z- De Zapato. Probablemente una de mis pasiones.

Mi abecedario personal.


A- De Amistad, una cosa que es imprescindible en la vida.

B- De Blue Water High, una serie de surfistas que veía para verano y me encanta.

C- De Carmen, una amiga que poco a poco se ha ido convirtiendo en alguien muy especial para mí. Y también de Charrada, que es el nombre de mi peña de fuentes que no se que aria sin las chicas que la forman.

D- De Derecho, la carrera que me gustaría estudiar de mayor.

E- De Elena, otra amiga que es muy importante para mi, y la que me ayuda mucho.

F- De Fuentes, mi pueblo, en el cual me encanta vivir y es el mejor.

G- De Gabriel, mi mejor amigo, con el que llevo toda la vida.

H- De Hortensia, aparte de ser un nombre de flor, es el nombre de mi abuela, la cual ahora no tiene muy buena salud.

I- De Ignacio, mi hermano al cual quiero y admiro mucho ( y es el más guapo).

J- De Jacinto, mi padre al que quiero mucho.

K- De Kilo, los que muchas decimos que nos sobran…

L- De Langostinos, comida que me encanta, y que estas navidades he comido mucho.

M- De Moto, me encantan las motos, y siempre e querido tener una.

N- De Naiara, una amiga que siempre tengo ahí para todos mis problemas.

O- De Ojo, es una parte del cuerpo que me fijo mucho en una persona.

P- De Pilar, que aparte de ser mí nombre es el de mi madre a la que quiero mucho y el de mi bisabuela, que cuando estaba era una persona a la que admiraba mucho. Y También de Pepe, mi abuelo, del cual eh aprendido muchísimas cosas, y las que me quedan.

Q- De Queso, algo que detesto y no me gusta nada.

R- De Rebujitos, uno de mis grupos de musica favoritos.

S- De Sergio Canales, jugador de fútbol que me encanta.

T- De Turrón, que también he comido mucho estas navidades y me gusta mucho.

U- De uvas, las que tomamos con las 12 campanadas para finalizar el año.

V- De Venecia, es una ciudad que me gustaría visitar lo antes posible, y que una amiga mía y yo estamos ahorrando para ir en cuanto cumplamos los 18.

W- De W no se me ocurre, no encuentro ninguna palabra con W significante en mi vida.

X- De Xilófono, instrumento que tuve que tocar en el instituto estas navidades, el cual es muy fácil.

Y- De Yago, nombre de chico que me encanta, y que si de mayor tengo un hijo, me gustaría ponérselo.

Z- De Zanahoria, que de pequeña me gustaba mucho.

sábado, 8 de enero de 2011

Mi abecedario personal


A- De Ana, una de las mejores amigas de mi madre, que en estas Navidades ha sufrido un pequeño accidente y se está recuperando en el hospital tras una pequeña operación, a la cual tengo mucho cariño y aprecio.

B- De Blanca, una de mis mejores amigas de la infancia y adolescencia, con la que comparto mis secretos y mis inquietudes.



C- De Carmen, es muy importante para mí este nombre, ya que así se llaman mi abuela, a la que adoro y respeto como a nadie, mi madre, la persona que más quiero en el mundo y una de mis mejores amigas, mi Carmela, a la que también adoro y quiero con locura, porque su sonrisa me hace más feliz cada vez que la veo.

D- De doctor, aunque la medicina es un tema que no me agrada mucho, elijo Doctor simplemente porque en mi cabeza suena automáticamente doctor cuando escucho esa letra.

E- De Elena, por supuesto, porque es mi nombre y me gusta nombrarlo para diferenciarlo de Helena, ya que como dice mi madre:” tú no eres Helena de Troya, eres Elena la de los polvos(marca de detergente)”.












F- De feo, porque me encanta decir feo como piropo, aunque parezca una contrariedad, siempre lo utilizo como apelativo cariñoso.

G- De GAGA , Es una diosa, es única, es mi cantante favorita; aunque no me gusta su actitud de llamar excesivamente la atención, sus canciones me fascinan y me vuelven loca cada vez que las escucho, sino que pregunten a la gente que me conoce.

H- De hielo, porque me encanta el hielo, ya que me recuerda a refresco, a verano y a diversión.


I- De Ignacio, así se llama mi hermano mayor, que me cae genial y me encanta como persona y es una persona muy ingeniosa y graciosa.

J- De Jaso, que para eso es mi primer apellido ydel que estoy muy orgullosa.


K- De kilo, como otras letras, desde preescolar me enseñaron a decir: “la K de kilo”

L- De Londres, mi ciudad favorita, en la que he experimentado una de las experiencias más divertidas de mi vida, donde he estado durante 15 días fascinada y donde espero volver este verano mismo.

M-De mamá, persona que nos da la vida y nos quiere más que nadie en este mundo.

N- De nada, la típica respuesta a la pregunta de: ¿Qué te pasa?..... NADA

O- De Oliver, mi personaje favorito de dibujos animados de la infancia, he visto la serie de Oliver Y Benji 4 veces enterita.

P- De Pablo y de Pili ; de mi Pabli, mi hermano pequeño, que me da mucho que hablar y de mi Pili, un bombón de chica que merece la pena conocer y quiero muchoooo.

Q- De Quinto, sin duda, de mi queridísimo pueblo, que amo con locura y que defiendo a muerte.











R- De ratas, porque así llamo a mis niñas pequeñas que cuido para el verano.

S- De Silvia, la primera amiga de la infancia siempre está en tu mente pase lo que pase.

T- De tesoro y de tata, lo que yo tengo en mi vida, mi gente, que para mi es un gran tesoro. Mi tata, es mi niñera de toda la vida, que me ha enseñado todo lo que sé y que es una de las personas más buenas que conozco en este mundo.

U- De uva, la uva siempre me ha encantado y más el día de Nochevieja, me encanta la uva.

V- De violeta, una de mis flores preferidas, me encanta su olor.

W-de Wendy, amiga de Peter Pan, una de mis películas favoritas de la infancia.




X- De xilenio, porque así parece que tengo un vocabulario culto y así de paso doy un repaso a la química, que pronto tendré que estudiar.

A- De Yeray, siempre me llamó la atención ese nombre, porque durante 12 años sólo conocí a un chico que se llamaba así.

B- De zurdo, porque yo lo soy y me encanta serlo, aunque tenga algún inconveniente con los bolígrafos de gel.