lunes, 13 de junio de 2011

Un día importante.

Estoy muy nerviosa porque la actuación de mañana no es una actuación más, actúo en el pueblo en el que crecí, y quiero que me vean triunfar todos aquellos que se rieron de mi cuando de pequeña me ponia a cantar, o decia que me gustaria ser cantante, todos se me reían y decían que no lo conseguiria nunca, ahora tengo la oportunidad de refrotarles por la cara sus palabras a todos ellos que se rieron de mi anteriormente, y así poderles demostrar lo que e triunfado y lo bien que me va en la vida.
 Pero aun así estoy un poco nerviosa porque al igual que había gente que se riese de mi, había también gente que me queria y me apoyaba, no quiero que me salga mal la actuación porque no quiero defraudarlos. Quiero que está sea la mejor actuación que e hecho en mi vida, quiero dejar a todos con la boca abierta, y no quiero defraudar a aquellos que me apoyaron para hacer realidad mi sueño.
 Mis abuelos, y mi familia me veran, mis abuelos están muy ilusionados porque valla a actuar en el pueblo y quiero sorprenderles, pero ya no puedo hacer nada, solo puedo esperar y mañana actuar con toda la naturalidad posible y espero no estar nerviosa porque sino se que me saldra mal.

miércoles, 8 de junio de 2011

Monólogo interior

En este instante voy hacia su casa, ¿sé lo que estoy haciendo?, es una locura. ¿Por qué? Porque nadie va a aceptarlo, sólo voy a sufrir; pero me puede, mi atracción me puede, cada vez que lo veo, algo muy fuerte estalla en mi interior, me alegra verle, cuando muerde timidamente su labio inferior y me sonríe.

Me estoy acercando...
Es una locura en toda regla, ¿a quién se le ocurriría quedar con él a escondidas?... ¡Claro a quién va a ser... a una loca como yo!.

Ya estoy a medio camino... buff queda muy poco, y ¿qué le digo?...¿hola?; ¡eso es patético!¡NO!.
Plántale un beso para no quedarte una vez más con las ganas...¡Ay, no me atrevo, no!

Tengo que ser decidida joder, él sabe el "riesgo" que corre quedando conmigo, no soy una chica cualquiera, soy la hermana de su gran amigo. Pero...¿por qué narices me tiene que gustar él? Mira que hay chicos en el mundo.
Da igual, ya no hay remedio, si nos gustamos,¿qué problema hay?...

Estoy llegando, madre mía que frío,¡ si es verano!
Espero ir bien peinada... Anda peínate un poco, da buena impresión, sonríele.
Ya llegas, ya lo veo... ¡Hala que mono, me espera en la puerta! ¡QUÉ NERVIOS! Venga estate tranquila que esto no es un examen, chica.

Ya he llegado, espero que acabe todo bien, ya no hay marcha atrás así que...

¿Hola?... Nada de hola, ¡plántale un beso ya!.






martes, 7 de junio de 2011

Mis recuerdos

Hoy cambia mi rumbo, dejo mi tierra para empezar mi vida en otro lugar esperando encontrar una forma de vida digna.

 Tendré que llevar mis cosas, no todas, pero si las suficientes para no echar tanto de menos mis vivencias, que aunque pequeñas, ya que soy  joven, para mí son de mucha importancia.

 Cosas como mi primer traje de portero de futbol  que me regalaron cuando tenía dos años, ¡que ilusión me hizo pensar que el Olentzero, un personaje navideño similar al papa Noel, sabía cómo me llamaba y que es lo que me gustaba!, la foto de mi primera novia, que tenía cuatro años, fotografías de carnavales que te hacen recordar  los preparativos con todos mis amigos y compañeros de clase, o mi pequeña caña de pescar, con la que acompañaba a mi padre.

 Esto me hace recordar una noche que fuimos a pescar juntos y nos pasamos la tarde anterior preparando los aparejos y aprendiendo a hacer nudos.

 Aunque si tengo que llevarme un recuerdo importante me llevaré la gayata de mi abuelo, con la que me daba en la cabeza cuando no quería comer, o me acompañaba al compás cuando cantábamos juntos y por supuesto un metro con el que medíamos las maderas cuando me pedía que le ayudara en sus arreglos en casa. Lo guardo como mi mayor tesoro.

Me voy, y aunque sé que echaré de menos muchas cosas, me llevo los recuerdos y el cariño de tanta gente a la que no olvidaré jamás.

Kerman García Olabarria

domingo, 5 de junio de 2011

En mi cabeza, malos pensamientos

En el cuarto rojizo, delante de un armario con espejos, está Luisa en la cama. Se ha despertado de la siesta antes de que su madre le haya despertado.

“Igual le tengo que decir que me gusta pero claro, es que no le va a dejar sólo por eso, porque es un chico maravilloso. Además, ¡piénsalo! Yo tampoco dejaría a un chico solo porque le guste

a una amiga. ¿Para qué serviría? ¿Para salir perdiendo las dos? O los tres, más bien dicho, porque se nota que él le quiere a ella y no van a cortar solo por mí. Aunque por otra parte, también podría intentar acercarme a él y adentrarme en una lucha por conseguir lo que se quiere con mi amiga. Aunque en contra tendría que perdería a mi amiga y tampoco es 100% asegurado que consiga al chico porque es que se quieren mucho los dos. Sin embargo, yo podría intentarlo oye, que igual yo le gusto a él pero no se atreve a decírmelo porque está saliendo con mi amiga. ¿Quién sabe? Entonces… ¿Qué hago? “Uis” que hambre tengo, creo que voy a ir a merendar y tendré que empezar a estudiar porque si suspendo algún examen me castigarán y si me castigan no podré ir a la fiesta que hay el sábado. Pero claro, si voy a la fiesta que hay el sábado volveré a verlos y me tendré que apartar porque me gusta. Aunque igual puedo intentar ir a por él este sábado. Ésta me ha dicho que igual no va porque decía que estaría castigada. Este sábado sería mi oportunidad. Me lanzaré. Pero si él se niega…”

De repente, se escuchan los pasos de su madre. Seguidamente, se oye unos golpes llamando a la puerta: “Luisa, ya es hora de estudiar”.